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Deformidades craneales en bebés

Por calzbert el 22 abril 2020 en Osteopatía Pediátrica
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DEFORMIDADES CRANEALES EN BEBÉS:
LA PLAGIOCEFALIA POSICIONAL
Pere Moreno Llop. Osteópata i Fisioterapeuta.

 

La plagiocefalia posicional es una de las razones más comunes para la consulta. En el siguiente texto trataremos de dar información contractual para responder a las preguntas formuladas por las madres y los padres de sus bebés en la consulta.

¿La forma del cráneo es normal? Tuve un parto instrumental y nos dijeron que la forma del cráneo mejoraría, ¿verdad? ¿Nos llama la atención que nuestra hija/hijo tenga la tendencia a estar siempre del mismo lado de la cabeza, tiene algún significado? ¿Tengo que preocuparme de que sea mejor chupar un pecho que otro? ¿Y la osteopatía donde puede ayudar a nuestro bebé?

La plagiocefalia es una deformidad asimétrica del cráneo de los niños. La plagiocefalia significa cráneo oblicuo que las raíces de la palabra provienen del griego. Plagios significa oblicuo y kephale significa cráneo.
Algunos bebés tienen la tendencia de estar más de un lado que del otro durante el día o la noche. Cuando están en brazos de los padres, dormidos, caminando con el cochecito e incluso tomando pecho o biberón. Esta situación provoca una torsión sobre el cráneo, con áreas aplanadas y otras áreas abultadas. Creando una forma en el cráneo de paralelogramo si nos fijamos a vista de pájaro, es decir, desde el vértice.
Por tanto, se observa un aplanamiento de la región occipital, un adelanto de la oreja del mismo lado, y un desplazamiento anterior o sobresaliendo del frontal del mismo lado (1, 2).

 

Figura 1. Plagiocefalia posicional en comparación con un cráneo normal.

Cuando hay un aplanamiento de los dos lados de la región occipital y un simétrico sobresaliente de los dos extremos frontales se define como braquicefalia,que también es una presentación común de deformidad craneal en niños y a veces se añade con la plagiocefalia (1, 2).

En 1992, la “American Academy of Pediatrics, AAP” publicó una guía de recomendaciones para que los niños duerman en una posición supina o boca arriba, “Back to Sleep, BTS”. El objetivo era disminuir la incidencia del síndrome de la muerte súbita en lactantes (SIDS). A partir de entonces, mientras que la reducción de los SIDS dio lugar a un aumento dramático en la prevalencia de deformidades posicionales del cráneo. La plagiocefalia y la braquicefalia se encuentran típicamente entre los 2-4 meses.

 

Figura 2. Gráfico de publicaciones en relación con la plagiocefalia. Muestra un aumento desde 1996 después de iniciar la campaña “Volver al sueño”.

Los estudios nos dan las cifras para dar una idea de la prevalencia de la plagiocefalia en diferentes momentos de los bebés. Del 16% a las 6 semanas de vida hasta el 3,3% a los 2 años. Pero en un momento crucial para el crecimiento del cráneo, los estudios nos advierten del 46% de los niños entre 7-2 semanas de vida.
Además, nos dicen que una plagiocefalia en el lado derecho del cráneo es más común en el 64,5%. La braquicefalalina no es tan común como la combinación de Braquicefalia y Plagiocefalia (1, 2, 3, 4).

Para llevar a cabo el diagnóstico existen varias medidas como la asimetría de la bóveda craneal, 3D SCANER, TC, fotogrametría, perímetro craneal, mediciones transversales, longitudinal, índice craneal, asimetría diagonal e índice de diferencia en diámetro oblicuo. Estas medidas sirven para establecer una clasificación e indicar el grado de gravedad de la deformación. En la plagiocefalia la escala más utilizada se llama Argenta.
En el tipo I de plagiocefalia la deformidad se limita a la parte posterior del cráneo (occipital), mientras que en el tipo II al V implica progresivamente grados de asimetría de la parte anterior del cráneo (frontal) y la cara (2, 4).

Estas mediciones y clasificaciones nos ayudan a diferenciar la plagiocefalia posicional de la craneosinostosis. Casos en los que debemos derivar al especialista en neurocirujano pediátrico. Craneosinostosis significa un cierre temprano de una o varias suturas de la cabeza, causando una deformidad con complicaciones más graves.
Otros casos que pueden derivarse y que pueden recibir terapia de ortesis craneal (casco) son casos de plagiocefalia posicional moderada y grave en 4 meses del bebé y casos de leves a 6 meses. Recuerde que después de los 12 meses, la eficacia de la terapia del casco se reduce en gran medida porque la osificación del cráneo es mayor. La recomendación para el casco es iniciar el tratamiento entre los 4-6 meses y terminar a los 8 meses (3, 5).

Los factores de riesgo para desarrollar plagiocefalia posicional son prenatal, perinatal y postnatal.
Los factores prenatales son la genética y las limitaciones del espacio a nivel intrauterino, ejerciendo fuerzas externas que se traducen en presiones sobre el bebé y limitan su movilidad durante el embarazo. Las limitaciones de espacio son un encaje prematuro, la actividad de la madre durante el embarazo, el sexo masculino del bebé, el embarazo múltiple, la madre primípara, los miomas, el útero bicornio, la posición de las nalgas del bebé, la falta de líquido amniótico y el bebé prematuro.
Los factores perinatales son partos instrumentales con ventosas o fórceps, vuelta de cordón umbilical sobre el bebé, partos largos y la fase de expulsión del parto dificultosa.
Los factores postnatales son la posición supina para dormir o BTS, restringir la movilidad de la cabeza o tortícolis, preferencia en un lado o asimetría postural, lactancia con leche artificial sin cambios de postura, realizar poco “tummy time” o poner al bebé cuando está despierto en decúbito pro, es decir, el vientre al suelo. Y patologías neuromusculares, metabólicas y respiratorias del bebé (4).

Los factores de riesgo junto con la historia clínica y el examen físico nos sirven como indicadores para saber qué área del cuerpo tratar y centrar nuestros esfuerzos para recuperar su correcta movilidad.
Los factores de riesgo también nos prestan atención a los problemas futuros del desarrollo psicomotor, como el volteo, el rastreo, el equilibrio estático y la marcha dinámica. Además, también en el campo visual (estrabismo vertical), auditivo o mandibular (mordida cruzada).

En estudios recientes publicados en la revista Pediatrics de L’AAP por los autores Collet et al., sugieren dificultades para aprender en edades escolares en casos de plagiocefalias moderadas y severas (6).
Finalmente, el tratamiento para la plagiocefalia es de acuerdo con la edad del niño cuando se diagnostica y el tipo de Plagiocefalia. En general, el tratamiento se basa en recomendaciones de cuidado postural (“tummy time” con modificaciones según los últimos estudios), terapia física como nuestra profesión que es la osteopatía. Y ortesis craneal o casco.

En el caso de muchos estudios, aunque los casos son leves, moderados o graves, en todos los casos se recomienda la combinación de cuidados posturales y terapia física o manual. A finales de 2016, en los Estados Unidos, el “Congreso de Cirujano Neurológico” recomendó la terapia física y manual para mejorar la movilidad del bebé y así reducir la prevalencia y la incidencia de la plagiocefalia posicional (1, 3, 4, 6).

 

Para terminar este texto y hacer nuestro trabajo más visible explicaremos algunos ejemplos.
Un caso típico como la preferencia por un lado o la asimetría postural, ya se puede observar durante las 3-6 semanas de vida del bebé y se asocia con la plagiocefalia a las 9 semanas de vida. La osteopatía puede ayudar a permitir que el bebé pueda estar ambos lados por igual.

Un tortícolis cervical que es un factor de riesgo postnatal, la osteopatía hace que el bebé tenga una inclinación correcta y un movimiento cervical.

Una restricción de la movilidad del hombro, la osteopatía mejora la movilidad de la cintura escapular, incluyendo las escápulas, clavículas, el esternón, los brazos y cervicales.

Una superposición en las suturas craneales no se corrige con el modelado natural de succión, llanto o respiración. La osteopatía da una buena simetría de los huesos del cráneo.
Explicado brevemente cómo la osteopatía desde una base de conocimientos médicos contrastadas con técnicas manuales nos ayuda a reducir esta deformidad llamada plagiocefalia posicional.

 

Referencias

  1. Shweikeh F, Nuño M, Danielpour M, Krieger MD, Drazin D. Plagiocefalia posicional: un análisis de la literatura sobre la eficacia de las directrices actuales. Enfoque neuroquirúrgico. 2013; 35(4).
    Roberts SAG, Symonds JD, Chawla R, Toman Emma, Bishop J, Solanki GA. Plagiocefalia posicional después de derivación ventriculoperitoneal en neonatos e infancia- ¿qué tan grave es? Niños Sistema Nervión. 2017; 33: 275-280.
  2. Lam S, Pan IW, Strickland BA, Hadley C, Daniels B, Brookshier J, Luerssen TG. Factores que influyen en los resultados del tratamiento de la plagiocefalia posicional en lactantes: una experiencia de 7 años. Revista Neuroquirúrgica Pediátrica. 2017; 19:273-281.
  3. Linz C, Kunz F, B-hm H, Schweitzer T. Deformidades posicionales del cráneo- etiología, prevención, diagnóstico y tratamiento. Deutsches árzteblatt Internacional. 2017; 114: 535-42.
  4. Lam S, Luerssen TG, Hadley C, Daniels B, Strickland BA, Brookshier J, Pan IW. El modelo de creencia sa. y los factores asociados con la adherencia a las recomendaciones de tratamiento para la plagiocefalia posicional. Revista Neuroquirúrgica Peditaria. 2017; 19:282-288.
  5. Cognitive Outcomes and Positional Plagiocephaly (Resultados cognitivos y plagiocefalia posicional). Pediatría. 2019; 143(2).

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